La finísima capa de agua que recubre todas las superficies que nos rodean tiene propiedades eléctricas muy diferentes a las del agua normal, según los experimentos que han realizado investigadores de la Universidad de Manchester y el Instituto de Bioingeniería de Cataluña dentro de nanocanales. En su interior el agua está eléctricamente “muerta”, no responde a los campos eléctricos, cuando lo habitual es que presente una constante dieléctrica alta.